Título del proyecto: Pintura por goteo

Fecha: 2026

Materiales: Bidón industrial, sensor de movimiento, cables de acero, agua, pigmento negro y circuito cerrado de riego por goteo.

Dimensiones: Variables. Adaptado al espacio expositivo.

Lugar y comisariado: Le Grand Garage, Cuenca 


Hoja de sala:

24-04/25-05/2026 

Pintura por goteo 

Juan Sánchez 

La intervención que Juan Sánchez presenta en Le Grand Garage propone un desplazamiento de la autoría pictórica hacia los dominios de la ingeniería hidráulica. En un espacio subterráneo carente de luz natural y marcado por la rotunda verticalidad de sus columnas, la obra no se despliega como un objeto terminado, sino como un circuito cerrado que habita y recorre la arquitectura preexistente del espacio arquitectónico. 

La instalación se articula a través de un sistema de flujo que permanece en latencia hasta el encuentro con el espectador. El sistema detecta el movimiento del público mediante sensores situados estratégicamente; es la llegada de las personas a la sala la que activa el circuito y pone en marcha la maquinaria. 

Un bidón industrial situado en la sala contiene el pigmento negro diluido: la materia prima. Una bomba sumergible actúa como el motor del sistema, impulsando el fluido hacia la red aérea en cuanto el sensor registra actividad. 

Un tubo de riego suspendido del techo mediante cables de acero recorre el espacio a distintas cotas. El trazado ignora el orden ortogonal para dialogar con las seis columnas de Le Grand Garage, funcionando como un esquema técnico tridimensional que conecta los espacios divididos por el tabique. 

El sistema libera la pintura a través de goteros situados estratégicamente en el tubo. El goteo es rítmico y gravitatorio. 

La pintura, al caer desde distintas alturas sobre el propio suelo, genera una morfología del impacto: la dispersión de la mancha varía según la distancia de caída y la acumulación de pigmento genera una saturación que salpica el pavimento del sótano como si se tratase de un residuo industrial. 

Esta propuesta se aleja de la representación para centrarse en la presencia del sistema. El espectador no contempla un cuadro; habita el interior de un circuito en funcionamiento. La pintura aquí no es una imagen, es un sedimento del tiempo y de la gravedad actuando sobre un fluido. 

Pintura por goteo se sitúa en la intersección entre la pintura procesual y la instalación de sitio específico. Al delegar la ejecución en un circuito hidráulico, la obra propone una despersonalización del rastro: la presunta pericia manual de Sánchez es sustituida por la lógica de la bomba, y la intención del trazo por el diseño técnico del sistema. 


Vistas de la exposición: